UTILIZA TU LENGUAJE CORPORAL PARA MEJORAR

UTILIZA TU LENGUAJE CORPORAL PARA MEJORAR

Averigua de lo que las cookies de tu cuerpo andan contando por ahí.

¿Te haz analizado alguna vez lo que comunicas de manera no verbal? ¿Eres consciente de la cantidad de información que transmites a través de los gestos, las expresiones o la mirada?

Por lo tanto, mejorar las habilidades de comunicación no verbal te ayudará a mejorar la capacidad de comunicarte de manera efectiva. También te ayudará a interpretar mejor algunas de las señales que envían los demás.

Para comunicar no es suficiente con que dos personas hablen entre sí, sino que hay otros factores a tener en cuenta que influyen más de lo que piensas en dicha comunicación, como sus actitudes o sus posturas corporales. La comunicación no verbal es un tipo de lenguaje corporal que los seres humanos utilizan para transmitir mensajes, en la mayoría de casos de forma inconsciente. El lenguaje corporal puede revelar tanta o más información que las palabras. La conducta no verbal funciona como las cookies en Internet: sin darnos cuenta, nuestro cuerpo transmite constantemente información sensible sobre nuestras intenciones, sentimientos y personalidad. Incluso cuando estamos quietos o en silencio, los gestos, las posturas, las expresiones faciales y la apariencia hablan por nosotros, y pueden resultar muy elocuentes.

El lenguaje corporal cuenta quiénes somos, cómo nos sentimos o cuáles son nuestros gustos. En la interacción, la conducta no verbal informa además de nuestro grado de comprensión y nivel de acuerdo, e incluso puede desmentir lo que estamos diciendo en ese momento.

Lamentablemente, en la vida real no ocurre como en la pantalla de nuestro navegador: ningún mensaje de alerta nos recuerda que las cookies aprovecharán cualquier despiste para entregar valiosa información sobre nosotros, algo que inevitablemente acabará afectando a la forma de relacionarnos con los demás. Y aunque nos lo advirtieran, probablemente actuaríamos como hacemos al navegar por la red: ignoraríamos las cookies y continuaríamos en busca de la siguiente satisfacción. Caso error.

Y es que existen ciertos factores que merecen una meticulosa revisión:

  • En tan sólo 9 segundo, el ser humano es capaz de generar una primera impresión sobre una persona.
  • Y bastan 30 segundos para que nuestra mente sea capaz de evaluar el nivel de educación del interlocutor.
  • El 85% de lo que la audiencia se lleva consigo y retiene de un discurso depende del lenguaje corporal, expresiones faciales y ademanes de quien tiene enfrente.
  • Cuando emitimos un mensaje de manera oral, el 38% de lo que estamos comunicando depende del tono de voz, volumen, timbre y modulación.
  • Y al hablar de nuestras expresiones faciales, contamos con 44 pares de músculos faciales que nos permite manifestar micro expresiones que parecieran no ser perceptibles a primera vista, pero que se guardan en nuestro inconsciente.

Evolutivamente hablando, el lenguaje corporal nos acompaña desde mucho antes de convertirnos en humanos, está fuertemente vinculado con la parte emocional, intuitiva e instintiva de nuestro cerebro, y se desarrolla principalmente en el plano inconsciente. De ahí su importancia, y también su desconocimiento.

Quizás nuestra especie no tenga más de 200.000 años, pero el origen de nuestro lenguaje corporal se remonta a la aparición de los primeros mamíferos, hace unos 300 millones de años. La diferencia de edad es abismal. Y aunque la arrogancia de nuestro flamante neocórtex nos invite a pensar que la conducta no verbal es la parte más primitiva de la comunicación, en realidad es la que más experiencia evolutiva acumula y, con toda probabilidad, la más influyente en nuestra conducta.

Lo que podemos decir además, es que no podemos saber lo que piensa una persona a través de su conducta no verbal, pero el lenguaje corporal nos permite inferir cómo se siente, qué rasgos dominan su personalidad o cuáles son sus intenciones, una información que en ocasiones resulta mucho más valiosa que las palabras. Como ocurre con la comunicación verbal, debemos ser muy precisos en la expresión de nuestro propio lenguaje corporal, y flexibles en la interpretación del ajeno, condicionado siempre por una diversidad de factores intrínsecos y ambientales que a veces escapan a nuestra capacidad de percepción.

Si estas interesado de saber más sobre este tema te adjuntamos este vídeo:

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